
Virtudes
Simpatía
Nuestra vida será un fracaso si pasamos por ella sin dejar rastros de amor y compasión. La compasión es uno de los mejores indicativos de que el Espíritu de Dios habita en nosotros. Los individuos sin corazón desvirtúan el ejemplo que Cristo desea que sus discípulos revelen al mundo. Cuidar de aquellos que necesitan sanación o esperanza nos acerca al conocimiento de Dios. La señal de los salvos es el amor que manifiestan por los más desfavorecidos (Mateo 24: 34-40).
Al contrario que Orfa, Rut no abandonó a su suegra para ocuparse de sus propios asuntos. Ella unió su vida a la de Noemí, quien la necesitaba. Cuando sentimos compasión por los necesitados, tejemos un manto de amor, un valioso patrón de vibrantes colores que eclipsa cualquier combinación que pudiéramos imaginar.
